Baja voluntaria y paro: cuándo se pierde y cuándo se conserva
Irse voluntariamente no da derecho a paro, pero tampoco borra lo cotizado. Mira qué prestación tienes guardada.
La baja voluntaria, o dimisión, no da derecho a la prestación por desempleo. La ley solo protege a quien pierde su empleo por causas ajenas a su voluntad, y excluye expresamente a quien cesa por decisión propia. Sin embargo, las cotizaciones no se pierden. Se conservan durante seis años y sirven para una prestación posterior, si después se trabaja en otro empleo y este termina de forma involuntaria. Quien deja un trabajo con 1.080 días cotizados y una base de 1800 € conserva una prestación potencial de 360 días, por un total de 13.830 € brutos. Hay una regla específica para el periodo de prueba: si la nueva empresa te cesa durante la prueba, solo hay paro cuando han pasado tres meses desde la baja voluntaria. Existen además dimisiones que sí dan derecho, porque la ley las trata como extinciones por causa justificada: traslado de centro de trabajo que exige cambiar de residencia, modificación sustancial de las condiciones, impagos o incumplimientos graves de la empresa y violencia de género.
El paro que tienes acumulado
Duración que tendrías
240 días
| Paro bruto los primeros 180 días | 1225 € |
| Después | 1080 € |
| Total bruto | 9510 € |
Estas cotizaciones no se pierden con una baja voluntaria: se cobran tras un cese involuntario posterior.
Actualizado el · Revisado por Radif Partners · Normas editoriales
El paro que conservas según tus días cotizados
| Días cotizados en los últimos 6 años | Duración de la prestación | Paro bruto mensual, primeros 180 días | Total bruto |
|---|---|---|---|
| 360 días | 120 días | 1225 € | 4900 € |
| 720 días | 240 días | 1225 € | 9510 € |
| 1080 días | 360 días | 1225 € | 13.830 € |
| 1440 días | 480 días | 1225 € | 18.150 € |
| 2160 días | 720 días | 1225 € | 26.790 € |
Ejemplo con una base de cotización de 1800 €, sin hijos a cargo. Estas cifras son las que cobrarías si, después de la baja voluntaria, pierdes otro empleo de forma involuntaria mientras esos días sigan dentro de los seis años anteriores. La base reguladora se calculará con los últimos 180 días cotizados, que incluirán el empleo nuevo.
Por qué la baja voluntaria no da derecho
La prestación por desempleo cubre a quienes, pudiendo y queriendo trabajar, pierden su empleo. La ley de Seguridad Social enumera las situaciones legales de desempleo y añade que no lo está quien cesa voluntariamente, salvo en los supuestos que la propia ley prevé. Lo mismo ocurre con la excedencia voluntaria y con el abandono del puesto, que la empresa suele tramitar como baja voluntaria. Tampoco hay acceso a los subsidios, que exigen la misma situación legal de desempleo.
Las cotizaciones no se pierden
La duración del paro depende de los días cotizados en los seis años anteriores a la situación legal de desempleo que no se hayan usado ya para otra prestación. Una baja voluntaria no consume ni anula nada: los días siguen ahí. Lo que hace falta es una situación legal de desempleo posterior. Si trabajas después en otro empleo y te despiden o termina tu contrato, se suman las cotizaciones de ambos. Con solo 360 días conservados, la prestación sería de 120 días y 4900 € brutos en total.
La regla de los tres meses en el periodo de prueba
La ley considera situación legal de desempleo el cese en periodo de prueba a instancia de la empresa, pero con una condición: que la extinción del empleo anterior se debiera a una causa involuntaria, o que hayan pasado tres meses desde ella. La finalidad es evitar que una contratación breve sirva para convertir una dimisión en paro. Si dejas tu trabajo y la nueva empresa no te confirma en las primeras semanas, te quedas sin prestación. Si el nuevo contrato termina por otra vía, por ejemplo un despido una vez superada la prueba o la llegada del término de un contrato temporal, la regla de los tres meses no se aplica.
Dimisiones que sí dan derecho a paro
- Traslado: si la empresa te traslada a un centro que exige cambiar de residencia, puedes extinguir el contrato con una indemnización de 20 días por año, con un máximo de 12 mensualidades.
- Modificación sustancial de jornada, horario, turnos, salario o funciones que te perjudique: misma indemnización, con un máximo de 9 mensualidades.
- Incumplimiento grave de la empresa: impago o retrasos continuados del salario, o modificaciones que menoscaben tu dignidad. Hay que pedir al juzgado la extinción; la indemnización es la del despido improcedente.
- Violencia de género o violencia sexual: la víctima que deja su empleo está en situación legal de desempleo.
En todos estos casos es la norma, y no la voluntad sin más, la que justifica la extinción, y el documento que la acredita abre la puerta al paro. No abandones el puesto antes de tener la resolución o la comunicación correspondiente.
Antes de dimitir: lo que conviene comprobar
Revisa el preaviso que exige tu convenio, que suele ser de quince días, y comunícalo por escrito conservando una copia. Calcula el finiquito que te corresponde. Si te vas por un conflicto con la empresa, valora antes las vías que conservan el paro: una extinción por incumplimiento empresarial o un despido reconocido como improcedente. Si te vas a otro empleo, pide que el contrato nuevo no tenga periodo de prueba o que sea breve, y ten presente la regla de los tres meses. Si te vas para emprender, recuerda que la baja voluntaria tampoco permite capitalizar el paro.
Alternativas a la baja voluntaria
La excedencia voluntaria permite ausentarse entre cuatro meses y cinco años conservando un derecho preferente al reingreso; no da paro, pero deja una puerta abierta. La reducción de jornada por cuidado de menores o familiares mantiene el contrato. Un acuerdo de extinción con la empresa no es situación legal de desempleo, salvo que se articule como despido real con causa. Fingir un despido es un fraude con sanciones para las dos partes.
Y si ya has dimitido
Inscríbete como demandante de empleo aunque no cobres: te da acceso a la orientación y a la formación, y evita huecos en tu historial de inscripción. Busca un empleo por cuenta ajena; cuando termine por causa involuntaria, solicita la prestación en los quince días hábiles siguientes. Si han pasado menos de tres meses desde la dimisión, procura que el cese no se produzca en periodo de prueba.